Starved for representation

En el documental de 1995 The Celluloid Closet, la escritora Susie Bright dice «We are pathetically starved for images about ourselves», en relación a la búsqueda de representación en la pantalla. Estamos siempre viendo las vidas de los otros, así que cuando sale un personaje que se acerca a ti, te agarras a él y no lo sueltas.

Lo mismo explica la autora Jane Gaines: «Positing a lesbian spectator would significantly change the trajectory of the gaze» (1986). Da igual que la trama principal vaya de otra cosa, que las lesbianas solo aparezcan unos minutos, que el resultado no sea satisfactorio e incluso que solo intuyas al personaje y su historia, estamos ávidas de representación. Y si se mira la historia del cine, esta visualización del sujeto lésbico no ha sido muy extensa. Así que vamos a contarla. Vamos a ordenarla. Vamos a conocerla.

Y tengamos en cuenta que esto no es más que una lista. Una lista ordenada. Que quiere recogerlo todo, pero que seguramente tendrá huecos que pueden seguir rellenándose. Llevo mucho tiempo siendo espectadora y siempre he estado ávida de representación, en cine, televisión y en los libros. He encontrado mucha satisfacción y quiero aportar una categorización de aquello que siempre me ha estado acompañando.

Lo primero que me ha llamado la atención cuando me he puesto a sistematizar es que es algo asequible. Asequible porque se puede contar. Porque se puede abarcar. Y como no hay tantas historias protagonizadas por mujeres lesbianas, pues metemos también aquellas en las que solo están de paso o son secundarias o son simplemente atrezzo o fruto de la imaginación de aquellas que observamos, el subtexto.

Desde 1985 GLAAD ha estado monitorizando la aparición de personajes LGBT en los medios. Y desde entonces han llevado la contabilidad de los personajes lésbicos aparecidos en las películas. Un dato significativo, en 2017 de las 109 películas que produjeron los grandes estudios, 5 películas contenían personajes lésbicos.